29 sept. 2013

10 respuestas a 10... “¿y si…?” que amargan la vida de un escritor (PARTE 1)


¿Y si pudiera encontrar más tiempo para escribir?, ¿y si lo dejo todo y me dedico solo a escribir?, ¿y si pudiera controlar lo que dicen de mí en Internet , ¿y si enviara mi novela a todas las editoriales que publican romántica?, ¿y si mato a mi protagonista a mitad de la novela?, ¿y si no estuviera en el camino correcto?, ¿y si mis lectores descubre la trampa antes de tiempo?, ¿y si no soy lo que parezco?, ¿y si mi prota no parece creíble?, ¿y si me sobran (o me faltan) personajes?

No sé si te ha sucedido a ti, pero la gente que me rodea y me quiere sabe descubrir el momento exacto en que me pongo a trabajar en una novela. “¿A que ya estás enredado en algo nuevo?”, me dicen. Y es que mi cara lo refleja todo. Una mezcla de alegría, pena y fin del mundo. Porque no sé a ti, pero a  mí escribir me produce tanto placer como dolor.

Hablando con otros colegas, amigos y amigas que se dedican a la novela en general o a la narrativa romántica en particular, he recopilado para este artículo 10 ¿Y si…? que nos asaltan y nos amargan a todos. Y he buscado 10 teorías en el mundo de los negocios, de la psicología, del márquetin, que pueden ayudarnos a resolverlos. Allá van, y espero que te sean útiles.

1. ¿Y SI PUDIERA ENCONTRAR MÁS TIEMPO PARA ESCRIBIR?: LA MATRIZ DE EISENHOWER


Creo que estarás de acuerdo conmigo en que el tiempo que dedicamos a escribir (como el tiempo que dedicamos a leer) es tiempo robado. Se lo quitamos a nuestro descanso, a nuestra familia, a nuestros momentos de comida, etc.  y en verdad tiene mucho que ver con nuestra organización de las tareas diarias.  No sé si sabes que uno de los personajes que ha arrastrado fama de ser un eficaz organizador de su tiempo fue el presidente de los Estados Unidos Eisenhower, y a él se debe una útil herramienta que ha tomado su nombre: La matriz de Eisenhower.

¿Qué es y cómo nos puede ayudar? Basada  en el concepto de que raramente lo más urgente es lo más importante,  se trata de una simple tabla donde diferenciamos lo importante de lo urgente. Yo acostumbro a rellenarla cada lunes a primera hora, después de haber listado las tareas de la semana. Te va a sorprender lo eficaz que es y cómo puede ayudarte a encontrar unos minutos de más cada día para dedicarte a escribir.

IMPORTANTE
Importante pero no urgente
Importante y urgente
Debes decidir cuándo lo harás

Escribir una nueva entrada de mi blog (el miércoles)

Debes hacerlo  de inmediato

Llamar al fontanero para solucionar la gotera (ahora mismo)



Ni importante ni urgente
Urgente pero no importante
Hazlo más tarde

Llevar la chaqueta al tinte por si la necesito (ya la llevaré, no me corre prisa. Meterlo en la lista de tareas del próximo lunes)

Delégaselo a alguien

Comprarme unas botas de agua (escribir un email a mi hermana Concha a ver si puede llegarse a la zapatería que hay debajo de su casa)

URGENTE


2. ¿Y SI LO DEJO TODO Y ME DEDICO SOLO A ESCRIBIR?: EL MODELO DE LA GOMA ELÁSTICA


Lo he oído muchas veces. Amigos y amigas que se han planteado tomarse un año de excedencia o directamente dejar de una vez por todas el trabajo que les amarga para dedicarse solamente a escribir. A escribir en serio. Durante ocho horas al día. Todos los días. Difícil decisión, ¿no?, y más como están las cosas. El riesgo es enorme porque nada nos garantiza que así alcancemos el éxito.

Hablando sobre este tema con una buena amiga que ya tiene dos títulos publicados pero a quien la fama no termina de llevar hasta las nueves, se me ocurrió aplicarle este nuevo modelo. Se llama  “La goma elástica” y se utiliza para resolver dilemas. Es tan sencillo como listar qué nos sujeta y qué tira de nosotros.  De esa manera tendrás ante ti toda la información necesaria para tomar una decisión. Después viene lo difícil, claro. Tomarla. Vamos a verlo con el ejemplo que trabajé con esta amiga y espero que te sea útil:

QUÉ TE SUJETA
QUÉ TIRA DE TI

La seguridad en el futuro.
El miedo a quedarme sin dinero.
Que nada me garantiza que así triunfaré.
Lo que diga mi entorno.
Que si fracaso no pueda volver a mi trabajo.


La escritura me hace sentir viva.
No me importaría bajar mi nivel de vida.
Quiero ayudar a los demás con mis libros de autoayuda.
En este momento, con mi vida actual, no soy feliz.
Tengo ahorros, pocos, pero podría estar un año sin trabajar.



3. ¿Y SI PUDIERA CONTROLAR LO QUE DICEN DE MÍ EN INTERNET?: EL MODELO DE LAS OPINIONES


Me temo que no es posible, por suerte la Red es un espacio abierto donde cada uno puede opinar libremente (a veces con bondad y otras con maldad) pero sí puedes gestionarlo. Por eso me parece interesante una herramienta utilizada en Comunicación que tiene por nombre “Modelo de opiniones”.  No consiste tanto en librarnos de las malas opiniones como en saber desarrollar un plan de actuación ante ellas… y también ante las buenas críticas, claro. Para empezar hay que diferenciar consejos de cumplidos. Y diferenciar una crítica de una sugerencia. Una vez que lo tengas  claro puedes sacarle el máximo partido. Valorar los consejos y aplicarlos en futuras obras. Puedes agradecer los cumplidos para mantener el vínculo afectivo con la gente que te lo agradece.  Tienes la posibilidad de evaluar las sugerencias para saber si son buenas o malas, si debes seguirlas o no. Y debes  gestionar las críticas atendiendo a si se basan en algo cierto de lo que tienes que aprender o en la mala fe, y por lo tanto debes ignorar o actuar en consecuencia. En definitiva decidir qué puedes seguir o qué debes ignorar. Veámoslo con un ejemplo:


CONSEJO
CUMPLIDO

He recibido un email de X donde me dice que le encanta mi novela pero que el final se resuelve demasiado deprisa.
(Es cierto. Tenerlo en cuenta para la próxima obra)


En Google Plus, acaban de escribir una nota sobre mi novela que me ha gustado muchísimo.
(No olvidarme agradecérselo cuanto antes)
CRÍTICA
SUGERENCIA

La crítica de mi novela en el blog X no la pone muy bien.
(Separar lo que puede ser cierto de lo que no. Aprovechar lo primero y olvidarme de lo segundo. No voy a replicar porque puede dar la impresión de que me justifico y no es así)

Me ha llegado un mensaje a Facebook de una lectora que cree que mi protagonista femenina ganaría si fuera más atractiva físicamente.
(Es cierto, pero no quiero personajes perfectos. Agradecérselo pero no seguir la sugerencia)



4. ¿Y SI ENVIARA MI NOVELA A TODAS LAS EDITORIALES QUE PUBLICAN ROMÁNTICA?: EL MODELO DE LA CAJA MORFOLÓGICA.


Para el carro. La razón principal por la que una novela es rechazada por una editorial es porque no se ajusta a su línea de edición. Muchas veces creemos que por el simple hecho de publicar novela romántica o histórica nuestra novela va a encajar en una editorial determinada. Nada más lejos de esto. Son muchos los factores que determinan una línea editorial (o sello) y nos toca a cada uno trabajar para descubrirlos ya que suelen ser el secretos (y bien guardados) de su éxito.

Para descubrirlos vamos a usar una herramienta que  utilizan las empresas en el diseño de productos y servicios y que tiene por nombre Caja Morfológica. Consiste en listar en un eje los parámetros que queremos evaluar, y en el otro las configuraciones resultantes. Nosotros vamos a utilizar como parámetros las características más habituales de una línea editorial y como configuración, por ejemplo, algunas editoriales que, con tu permiso, me voy a inventar.  Para hacerlo en serio debes hacer trabajo de campo, en Internet o en la librería, y comprobar cada uno de los parámetros. Una vez hecho analiza dónde encajaría tu novela, o qué deberías hacer con ella para que encajara en uno u otro sello.


Editorial Uno
Libros Dos
Ediciones Tres
Géneros que publica
Romántica
Romántica
Romántica
Nº medio de páginas
250
450
450
¿Publica autores en lengua hispana?
No
Qué temáticas trabaja
Contemporánea
Todos los subgéneros románticos
Fantasía y paranormal
¿Publican a autores noveles?
No
No
¿El perfil de sus personajes se parece al de mi novela?
No
¿El tono de sus publicaciones se parece al de mi novela?
Si
No

Una vez hecho el trabajo me doy cuenta de que mi novela solo encaja en la Editorial Libros Dos, pero que tengo que hacer cambios en el perfil de los personajes y en el tono de la obra para ajustarla perfectamente… ahora tengo que decidir si quiero hacerlo o no.

5. ¿Y SI MATO A MI PROTAGONISTA A MEDIADOS DE LA NOVELA?: EL MODELO DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS.


Hay veces que los personajes se salen de madre, toman vida propia y empiezan a hacer lo que les viene en gana.  Y no es que tú, como escritora, debas convertirte en una dictadora, pero debes cuidar que se comporten con coherencia según el plan trazado y que todos sus actos lleven a un fin que sea acorde con la trama que has diseñado.

Para que los personajes sean coherentes podemos aplicar una herramienta que se utiliza tanto en Empresa como en Psicología llamada Modelo de Resolución de Conflictos y  que nos ayuda a saber en todo momento el resultado que tendrá el comportamiento de nuestro personaje. Si te fijas bien, cuando nos enfrentamos a un conflicto (en nuestra vida diaria) solo hay seis formas de afrontarlo: escapar,  luchar, rendirse, eludir responsabilidades, alcanzar un acuerdo, o llegar a un consenso. Nada más.  Según como actúen así saldrán ganando o perdiendo. Nuestros protagonistas o quienes interactúen con ellos. ¿Cómo actuará ante una dificultad?  ¿Dónde lo identificas a él/ella y a su adversario?

COMPORTAMIENTO EMOCIONAL ANTE UN CONFLICTO
Huir
Luchar
Rendirse

Perder-perder
(Cuando un personaje huye del conflicto ambas partes salen perdiendo. No hay resolución)


Ganar-perder
(Cuando un personaje lucha para solventar conflicto tiene muchas posibilidades de ganar ante el otro)


Perder-ganar
(Cuando un personaje se rinde ante la complicación que acarrea solventar un conflicto se coloca en la posición de perder)

COMPORTAMIENTO RACIONAL ANTE UN CONFLICTO
Eludir responsabilidades
Alcanzar un acuerdo
Llegar a un consenso

Perder-perder
(Cuando el personaje elude su responsabilidad ante un conflicto ha perdido, y ha hecho que la otra parte pierda igualmente. Nadie sale ganando)


Ganar-perder / ganar-perder
(Cuando se alcanza un acuerdo ambas partes salen a la vez ganando y perdiendo. Ambas deben ceder algo para ganar algo)


Ganar-ganar
(Cuando dos personajes llegan a un consenso, ambas partes ganan)

Espero que estas cinco primeras herramientas te hayan sido útiles. La semana próxima, las otras cinco.

17 sept. 2013

Nueve pasos para planificar una novela romántica

Me sucede a mí, no sé a ti. A veces tengo clara la historia en mi cabeza, las tramas y las subtramas, pero no sé por dónde empezar. Hay tantas posibilidades, tantos puntos de vista, que siempre temo no dar con el correcto. Este artículo intenta exponer un método de trabajo basado en la planificación de una novela que espero  te sea útil.

Planificar una novela es como hacer un puzle. Antes de ponernos manos a la obra debemos tener las fichas dispuesta sobre el tablero, un café en la mano y la paciencia entrenada. 

Aquí es lo mismo, antes de comenzar debemos tener claros una serie de elementos que, juntos y ordenados, nos permitirán trazar el mapa de nuestra obra. Antes de empezar con los nueve pasos veamos estos elementos uno a uno y seguro que sabrás de qué hablo:

ü  Debemos saber de qué trata nuestro argumento. Para ello sugiero que experimentes con él hasta encontrar el que tenga más impulso.
ü  Debemos localizar la trama principal (la que sustenta la acción) y la trama romántica (la que sustenta la historia de amor). Recuerda que en los subgéneros basados en las relaciones de los personajes ambas pueden estar unidas, ser una sola.
ü  Una vez hecho, estas tramas las debemos haber desmenuzado, diseccionado, ubicando un detonante,  localizando los cambios de rumbo y el clímax, conociendo a grandes rasgos el final.
ü  Por supuesto tendremos que habernos decidido por las tramas secundarias en caso de haberlas. Las habremos descrito aparte, y conoceremos de ellas los mismos puntos de fuerza que de las principales (detonantes, cambios de rumbo, clímax, finales).
ü  Habremos traducido cada trama a un código de impulso para que la novela sea adictiva. Esto es que a cada acción realizada por los personajes debe corresponderle una reacción.
ü  Por supuesto conoceremos a fondo a los personajes de nuestra obra, tanto a los protagonistas y antagonistas, como a los personajes secundarios, o a los ambiente. Los habremos clasificado según sus funciones y eliminado aquellos que no tienen utilidad en la trama.
ü  Conoceremos en qué época se ambienta nuestra obra y durante cuánto tiempo se va a desarrollar (¿un día, una semana, un año, varios, toda una vida?).
ü  Y por último, faltaría más,  nos habremos documentado, y además lo habremos hecho en la justa medida, sin pérdidas de tiempo y energía.

Laborioso, ¿verdad? Todos estos pasos a fondo los cuento en “Tú puedes escribir una novela romántica”. Pero vayamos más allá. Una vez tengamos dispuestos toso estos elementos aún nos faltarán algunas cosas por hacer. Yo las llamo “Necesidades Extraliterarias de escritor”, pero para mí son tan importantes como trazar un buen argumento o conseguir un clímax que deje con la boca abierta. Vamos a verlas:

·         Ten tu espacio propio: Necesitamos un espacio personal donde poder trabajar. Porque como un trabajo debemos entender nuestra afición a la escritura. Por supuesto soy consciente de que no todos y todas tenemos la posibilidad de tener una habitación privada, pero al menos sí un rincón, una mesa o un trozo de mesa que sea solo nuestro, donde nadie toque, donde podamos dejar un montón de libros, de esquemas, de fichas, de papeles, de bolígrafos, de recortes… y que continuarán en el mismo lugar al día siguiente.

·         Introdúcete en el mundo que has creado: ya lo hacía Stendhal. Cuando escribió su maravillosa “La cartuja de Parma”, decía que cada mañana, antes de ponerse a escribir, tenía que leer varios párrafos del Código Civil, para impregnarse de su estilo aséptico y poco florido, ya que eso era lo que perseguía con la obra. Conozco a escritores que durante el proceso narrativo solo admiten a su alrededor referencias de aquello que narran. Si por ejemplo están escribiendo una novela ambientada en 1700, solo leen o novelas de esa época o ambientadas en esa época o ensayos sobre ese siglo. O escuchan música producida en la centuria, etc. Sí, quizá un poco excéntrico, pero funciona. Después de ver “La matanza de Texas”, es difícil encontrar el tono adecuado para escribir una novela Regencia. Después de leer a Mary Jo Putney no tendrás problema, aunque se te puede pegar su estilo. Rodéate del mundo que llenará tu novela antes de empezar.

·         Ten continuidad en el trabajo: durante el proceso de narración debes ser constante, ya que aun teniendo planificada la trama como veremos ahora, puedes perder el tono, o dejar cabos sueltos, o…. eso sucede, y ya lo verás, porque cuando manejas mucha información sutil puede irse tan rápido como ha llegado a tu imaginación, por muchas notas que tomes, por mucho cuidado que tengas. Cuando empieces una novela escribe todos los días, o cinco días a la semana. Hazlo siempre a la misma hora. Termina a la misma hora. Conviértelo en un hábito.

·         Márcate objetivos y proponte cumplirlos: eso hará más fácil tu tarea. Mi objetivo preferido suele ser la extensión. Me parece el más cómodo y fácil de seguir. Si he decidido que mi novela tenga 300 páginas, puedo escribir 3 al día, por lo que en poco más de 100 días de trabajo tendré mi novela terminada (observa que también tendré una fecha de finalización). Si decido escribir 5 páginas al día, tardaré 60, y si soy capaz de narrar 10 por jornada mi obra estará lista en 30 días.

·         No empieces desde el principio a corregir: ¿Y por qué? Porque nunca avanzaremos. Una buena técnica es empezar cada día leyendo y corrigiendo solo lo que se escribiste  el día anterior, para después continuar con la tarea marcada para ese día. Con esto se consigue corregir, recordar (o tomar el hilo) y avanzar. Pero no se debe corregir más en esta primera fase que es la narración de la novela. Cuando terminemos la obra, entonces. Y entonces a fondo y con técnica.

·         No te olvides de descansar: ya verás que cuando te sumerjas en la narración de una novela todas las horas que pases ante el teclado te parecerán pocas. Si has decidido que vas a escribir 3 horas al día, incluye también descansos. Diez minutos cada hora está muy bien. Esto te ayudará a concentrarte, a ser más eficaz y a no perder la perspectiva.

·         Sé consciente del dolor: sí, porque el proceso narrativo es doloroso. Constantemente te saltarán dudas sobre si lo estás haciendo bien, si tu obra no vale nada, si estás yendo por el camino correcto, si te quedas en blanco, si…, sé consciente de que esto le suele pasar a todos y cada uno de los escritores de este planeta, tanto a los vivos como a los difuntos, así que adelante; forma parte de nuestra profesión, es ese plus de peligrosidad que no podemos evitar.

Bien. Ya  tenemos los elementos de nuestro puzle dispuestos sobre la mesa y las “Necesidades Extraliterarias” cubiertas. Ahora planifiquemos nuestra novela en nueve sencillos pasos.


Paso uno

Ahora vamos a imaginarnos nuestra historia al completo, con las dos tramas (principal y romántica) entrelazadas.
¿Cómo lo haremos? Ahora es el momento de redactar el que llamaremos Argumento Base (la unión de ambas tramas). NO ESTAMOS REDACTANDO LA NOVELA, simplemente redactando el argumento. Es como si contáramos un cuento ¿Qué sucede en la obra? Ahora sí podemos ser tan detallistas como queramos, aunque tendremos que seguir una serie de pautas:
·         Lo escribiremos por escenas.
·         No nos olvidaremos de incluir el Detonante, el primer y el segundo cambio de rumbo, el clímax y el final
·         Dejaremos un espacio en blanco entre escena y escena
·         Identificaremos por su nombre cada una de sus partes (por ejemplo “Clímax”).
·         Tendremos cuidado de que cada escena quede completa en un folio, que no se corte al imprimir.


Paso dos

Las tramas secundarias deben funcionar bien por sí solas y ahora es el momento de demostrarlo. En un nuevo documento, debemos desarrollar cada una de las tramas secundarias. Seguiremos los mismos pasos que con el Argumento Base; reseñando cada una de sus partes y dejando espacios entre las escenas. También cuidaremos aquí de no cortarlas al imprimirlas.


Paso tres

Ahora vamos a empezar con el verdadero trabajo de campo, que como verás tiene mucho de manualidades. Lo primero es imprimirlo todo en papel. Nos ocuparán tantos folios como extensos sean los argumentos.



Paso cuatro

Ahora vamos a enumerar cada una de las escenas de la trama. Para ello utilizaremos rotuladores de colores. Vincularemos un color único y bien diferenciado al Argumento Básico, otro a la 1º Trama Secundaria, y otro distinto a la 2ª Trama Secundaria. Por ejemplo, Verde, Rosa, y Azul, en ese orden


Vamos a enumerar cada una de las escenas. Las escenas del Argumento Básico las enumeraremos en un color. Las de las tramas secundarias, también cada una en un color. Veámoslo.


Paso cinco

Ahora vamos a recortar el Argumento Base, escenas por escena, con cuidado de que quede limpio y no amputemos nada que no pertenezca a una escena en concreto.



Después volvemos a montarlo sobre la mesa, respetando la numeración. Recortaremos las tramas secundarias de la misma manera, y también las disponemos sobre la mesa, al lado del Argumento Base.

Paso seis

Y ahora llegamos al punto más delicado. Debemos introducir las tramas secundarias DENTRO del Argumento base. ¿Cómo lo hacemos? Posiblemente ya tengamos una idea, pero la mejor forma es probando ¿Dónde encaja el detonante de la 1ª Trama Secundaria? ¿Dónde el Cambio de Rumbo de la 2ª? Empecemos a probar.



Observa que según avances te surgirán nuevas dudas. Incluso te verás en la necesidad de crear nuevas escenas. ¿Cómo quedaría el detonante de la 2º TS entre las escenas 5 y 6 del Argumento Base? Lo mismo hacemos con la 2ª Trama Secundaria ¿Qué tal queda su cambio de rumbo entre las escenas 13 y 14 del Argumento Base?

Lo normal es que los finales siempre queden agrupados, uno detrás de otro, posiblemente superpuestos, por lo que cuando empecemos a narrar será una sola escena. El final del Argumento Base es normalmente el último. Tras el final puede venir un Epílogo. Se utilizará para aclarar puntos sueltos o para dar paso a una segunda entrega o a una saga.


Paso siete

Leer, combinar, añadir, quitar, leer de nuevo. Sí. Ahora nos toca leer la composición que vemos sobre la mesa. ¿Es lo que esperábamos? ¿Le falta o sobra algo? ¿Quedaría mejor esta escena en otro lugar?


Paso ocho

Cuando hemos quedado satisfechos con el resultado, debemos fijarlo, o lo que es lo mismo, pegarlo. Os recomiendo hacerlo sobre una subcarpeta de cartulina, que se puede después guardar cómodamente y quedarán nuestros recortes protegidos. También podéis usar una cartulina doblada. Usad tantas subcarpetas o cartulinas como sean necesarias, numerándolas en la portada; 1, 2, 3,…


Paso nueve

Ahora sí. Ya tenemos nuestro mapa trazado. Un mapa que seguramente nos haya costado semanas de trabajo y al que hemos llegado usando nuestra brújula interior.

Ahora solo tenemos que narrar siguiendo el camino que nos muestra.

Empecemos, por ejemplo, por el detonante de nuestra novela. Pero observa que al tenerlo completamente trazado podemos comenzar por cualquier punto, cualquier escena.

TRUCO: ahora, tenemos al fin una perspectiva completa de la novela que vamos a escribir, es un buen momento para plantearnos si el detonante que hemos elegido es el más adecuado.

10 sept. 2013

Dos maneras de comenzar una novela romántica

No es un misterio: una novela debe enganchar en las primeras páginas, si no tiene muchas posibilidades de terminar en el estante de los libros olvidados.
Esto no es algo que sabemos solo como lectores, sino que los editores (y sus lectores editoriales) tienen buen cuidado en seleccionar obras con un buen motor de arranque, y más en los géneros llamados comerciales, como es el caso de la novela romántica.

¿Cómo debemos entonces comenzar una novela de este tipo? La respuesta es clara… como queramos. Podemos hacerlo contando la vida de los personajes, describiendo una escena, con una puesta de sol... Pero lo que realmente funciona en el género que tratamos en este blog es empezar de una de estas dos maneras: con una ACCIÓN o con un DIÁLOGO.

Medítalo un instante, o repasa los últimos títulos que hayas leído de este género. Observa que pocos comienzan describiendo las bondades del campo, o la espectacular fachada de un templo romano, o cómo de mansas transcurren las aguas de un río. Lo habitual es que las primeras páginas de una novela romántica sean como la chispa que hace arrancar el motor. Algo sucede, algo se dice y el conflicto que moverá la novela queda expuesto, los personajes comienzan a actuar y el lector absorbe las claves de lo que tiene entre las manos.

Pero… ¿Acción o diálogo indistintamente? En principio daría igual. Una u otro encajarán perfectamente en nuestro proyecto. Pero si observamos la enorme producción de títulos de romántica que salen cada año al mercado nos damos cuenta de que esta elección no es tan arbitraria. Lo habitual es que si se trata de un subgénero de acción (como el suspense romántico, la ciencia ficción, el SEAL, el paranormal, el travel time, la Fantasía, la aventuras…) la novela comience con una acción impactante, comprometida, subyugante, que atrape al lector. En cambio, si se trata de un subgénero de personajes (como el sentimental, el regencia, el chick lit, la contemporánea, la inspiracional…) suele ser común que la obra empiece con un diálogo clave, que exponga la esencia del conflicto y que atrape la atención del lector.

Por lo tanto podemos tener un buen motor de arranque para una novela romántica de acción por medio de una explosión, un asesinato, una pelea, una huida, una persecución, un descubrimiento, un acontecimiento importante, una búsqueda, etc. y sin embargo, si lo que vamos a escribir es una novela de personajes nos puede funcionar bien comenzar la obra con una llamada telefónica, una consulta profesional, una conversación, recibir una noticia mala o buena, una discusión, una declaración de amor, una ruptura, etc.

Estas primeras páginas de nuestra novela, a las que llamaremos DETONANTE, pueden formar parte lineal de la historia que vamos a contar a continuación o no. ¿Cómo es esto? Creo que hay un ejemplo claro que entenderás inmediatamente. En la saga Crepúsculo, Stephanie Meyer comienza cada novela con un detonante muy particular. Introduce la obra con unos pocos párrafos extraídos del desenlace de la novela (clímax). Esto sería un detonante aislado que no forma parte lineal de la obra. Es después de este detonante cuando en verdad comienza la obra, y observa que con solo estos tres o cuatro párrafos el lector ya está en situación; sabe que trata de vampiros, que la protagonistas (está contada en primera persona) se va a enfrentar a la muerte durante el clímax de la obra, y que va a existir una historia emocional con uno de estos seres no muertos. ¿Te das cuenta de cómo funciona a la perfección? El caso contrario sería comenzar nuestra novela con una importante escena de acción o con un diálogo clave que sí formen parte de la novela; en este caso la primera acción de una serie de sucesos que conformarán escenas y capítulos.

DETONANTE AISLADO: Un hecho inconexo y la acción continuará después como si esto no hubiera sucedido: un asesinato, un robo, una explosión, un encuentro fortuito, una escena de la niñez.DETONANTE QUE FORMA PARTE DE LA HISTORIA: Es el comienzo de la historia, pero le hemos dado un carácter importante: ellos se encuentran y todo empieza, a él lo expulsan de la universidad, ella descubre una tumba egipcia y todo se precipita.

En resumidas cuentas, empezar explicando no suele dar resultados atractivos para el lector de novela romántica. Debemos hacerlo actuando. Esta acción o este diálogo, no es otra cosa que un suceso que funciona como un pistoletazo de salida, un detonante para comenzar a contar nuestra historia. Debe suceder algo –ya sea una acción o una conversación-, y desde ese momento la historia queda definida. Ya sabemos cuál va a ser la columna vertebral. El lector ya sabe hacia dónde vamos

El detonante es el primer empujón que pone en marcha la trama. Algo pasa, o alguien toma una decisión. El personaje principal se pone en movimiento. La historia ha comenzado.