La joya de mi deseo, de Nuria Llop

Nuria Llop entra en el mundo de la narrativa con una novela entretenida, teatral y llena de hallazgos: La joya de mi deseo.

La autora elige para ambientarla el Madrid del siglo XVII, del Siglo de Oro, de los teatros y la farándula. De la aristocracia y el pueblo llano. De la joyería de lujo. Un Madrid que retrata al dedillo, que ambienta con maestría y aleja de tópicos.


Allí Luisa Estrada propietaria de una joyería en la que no puede ejercer su profesión por ser mujer, se ve envuelta en una intriga donde el galán de teatro Álvaro de Villanueva representará el papel de fiel marido para que ambos puedan alcanzar sus objetivos. Pero lo que parece un plan perfecto empieza a hacer aguas como ambos se dan cuenta de que no han contado con un invitado de última hora; su corazón.

Como ves tiene todos los ingredientes de una novela adictiva; los personajes son interesantes, la ambientación precisa y atractiva, el misterio servido y el amor está en el aire.

Al contrario de otras autoras, con una capacidad innegables de convertir en imágenes cinematográficas su prosa, en el caso de Nuria Llop todo se vuelve teatro. Y es que hasta el ritmo de esta novela es teatral, y lo diálogos, que parecen estar recitados desde el escenario, declamados por un actor con el papel muy bien aprendido. Esta es quizá la primera característica diferencial de la prosa de Nuria Llop. El lector se convierte en espectador a la espera de que con cada nuevo capítulo se levante el telón para que los personajes actúen. Y es un efecto muy atractivo. Me ha gustado. Sitúa al lector en un lugar al que no estamos acostumbrados. No pienses con estas palabras que es una obra teatral. Es novela y muy buena novela, pero con una visión diferente lo que siempre se agradece.

Destacar la ambientación precisa. Es como si paseáramos por un Madrid que ya no existe. Las costumbres, comidas, vestidos, transportes… están tan bien documentados que son naturales. Pasear por la Plaza Mayor es una delicia. Comer en un salón un acontecimiento. Introducirse en un taller de joyería toda una experiencia.

A destacar los dos protagonistas. Luisa es el eje central. Una mujer con un claro objetivo profesional para la que el amor pertenece al pasado; ya lo cree haber vivido y no entra en sus planes que vuelva a molestarla. Resulta seca al principio, interesada, y tan desenvuelta a alcanzar sus propios objetivos que puede caer en el delito. Es un personaje que a veces se me ha antojado incómodo, pero que resulta coherente en su construcción. Sin embargo no te engañes; la autora sabrá darle el giro oportuno para que la adores al final de la novela.

Álvaro en cambio atrae al lector desde que aparece en escena. Atractivo, simpático, inteligente, mujeriego,  resuelto, es el galán perfecto. Una mezcla de los de las comedias de Lope y los de las obras cinematográficas de Spielberg. Él será el encargado de transformar a Luisa… y de sufrir, porque quizá no esté acostumbrado a un no por respuesta. A este personaje lo querremos, así como a un plantel de secundarios que funcionan muy bien y se mueve con discreción.

La obra picaresca se convierte en comedia y después en drama hasta alcanzar un final redondo, donde todos los cabos quedan resueltos y el lector puede aplaudir cuando se cierra el telón con éxito de actores, libretista y director.

Círculo de lectores, la editorial que la publica, la califica como Novela Histórica. Puede ser, pero sus condimentos no la hacen ajena a la romántica.


Te recomiendo su lectura. Estoy seguro de que lo vas a disfrutar.
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