2 nov. 2015

Escribe tu primera novela romántica siguiendo el método John Braine

El señor Braine pasará a la historia por ser el autor de “Un lugar en la cumbre” (1957). Esta extraordinaria novela fue rechazada por cuatro editores antes de ser publicada, cosechó un éxito casi instantáneo, y lo integró por derecho propio en el movimiento literario de los "Angry Young Men", al que también pertenecían autores de la talla de Kingsley Amis, Philip Larkin, Keith Waterhouse o Allan Sillitoe. Nacido en Bingley (Reino Unido), y fallecido en Londres en 1986, es un autor que recomiendo desde aquí, sobre todo en las excelentes ediciones de Impedimenta (1)

Pero lo que me trae a escribir este artículo no es su obra de ficción, sino el manual publicado en 1975 y titulado “Writing a novel”. En él, Brain expone una teoría muy útil para aquellos que piensan en escribir su primera novela

¿Que han pasado 40 años? Qué más da si los consejos son acertados.

Son diez pasos sencillos (2) que te ayudarán a fraguar tu obra y huir de los bloqueos.

Tomo la voz del señor Braine, vamos allá.

1. Una vez que tenemos un argumento básico o idea, debemos escribir una sinopsis de no más de 500 palabras. Si no estás dispuesto a hacerlo siéntate a escribir directamente tu primer borrador (una idea muy afín a los escritores brújula).  Siempre es útil tener a mano una lista de nombres adecuados para los personajes, al objeto de que el flujo de palabras no se vea entorpecido mientras consultas una lista de nombres posibles, pero sin detenerte demasiado en perfilar los personajes porque ellos se revelaran por si mismos con sus actos.

2. Escribe este primer borrador a toda velocidad. Sin dejar de cumplir con el programa que te hayas fijado y tratando de extenderte todo lo posible en cada sesión. No detengas el flujo de palabras (redacción). Si ha detalles que te preocupan  no te detengas en ellos, en su lugar toma notas al margen para documentarte o inventar los huecos argumentales más adelante. Lo más importante en este método es terminar el primer borrador lo antes posible. No vuelvas atrás para hacer comprobaciones, o revisar nada. Limítate a redactar el borrador hasta obtener la extensión que te hayas fijado. La sensación de logro que experimentarás al ver terminado tu primer borrador es indescriptible. Disfrútala, porque solo una vez se experimenta con tal intensidad.  

3. Luego redacta un resumen en prosa de la novela, de no más de 2.000 palabras, del que deberías discernirse una clara cadencia de motivaciones unificadoras de todo el relato antes de pasar a la siguiente fase. Hay autores que dicen que se puedes lograr esta unidad orgánica en seis intentos de escribir este esbozo o sinopsis. Si te cuenta trabajo, te sugiero que pases a la siguiente fase, porque resulta asombros comprobar  cuántos problemas de planificación desaparecen cuando deja uno de escribir simples notas aisladas y se pone a redactar de verdad la novela.

4. El siguiente paso consiste en redactar la estructura formal de la trama, secuencia a secuencia, y dividirla en capítulos (o las unidades narrativas que hayas elegido). Todos los acontecimientos deben situarse en una cronología específica y, llegado a esta fase, ya debes saber qué periodo abarca la novela  y la cantidad de tiempo “real” que abarca la acción (que puede abarcar desde algunas horas hasta un año). No es recomendable abarcar un periodo más largo en tu primera novela.

5. Escribe entonces los nombres de los personajes y de sus características más notables, tan sucintamente como te sea posible.

6. Asegúrate de no incumplir ninguna de las leyes sobre los libelos (difamación, buena imagen, etc.)

7. Reduce al mínimo la documentación esencial. Hazte de mapas y planos de todos los lugares que te propones utilizar, y traza tus propios planos si inventas los lugares en los que transcurre la novela.

8. El último paso antes de ponerse a redactar el segundo borrador es fijar el “tono de voz narrativa” que piensas utilizar.  Una forma útil de hacerlo es pensando en tus personajes actuando ante el lector. De ninguna manera debe transcurrir más de una semana entre el primero y el segundo borrador. Si al cabo de una semana no has decidido cuál es el tono, empieza a escribir el segundo borrador de todas maneras. Si lo que estás escribiendo te parece horrible, no te detengas hasta que mejore: eso querrá decir que has encontrado el tono adecuado. Entonces prescinde de lo que hayas escrito y comienza de nuevo desde el principio con ese tono de voz narrativa.

9. Conviene insistir en que en que la regla fundamental consiste en no dejar que nada interfiera en la narración de tu novela, y en no dejar de cumplir con tu programa de trabajo sea cual sea, en no perder ni una sola sesión por ningún motivo. Sin embargo, al principio, el segundo borrador avanzará mucho más lentamente que el primero, pero hacia el final tendrás que resistir la tentación de acelerar para verlo terminado y tendrás que hacer un serio esfuerzo para dominarte y trabajar con mayor lentitud hasta lograr que el final sea perfecto.

10. No releas el manuscrito ni lo pulas hasta que hayas terminado por completo el segundo borrador.

Espero que te haya sido útil este artículo. Si es así COMPÁRTELO.

(1) Fuente bibliográfica tomada de la Editorial Impedimenta.
(2) Los diez pasos, extraídos del manual "Escribir un thriller", de André Jute